Proceso - obstaculos Etapas La pareja Los otros hijos Familia y amigos Nuevo sentido Tareas solidarias Especificidad
 
Bebes y embarazo Homicidio Accidente Muerte súbita Enfermedad Suicidio
 
  Pérdida del hijo único  
     
 
  • Pesa el silencio de la casa; hay quienes dejan de salir para no llegar a una casa vacía.

  • Se interrumpen o quedan truncos los proyectos familiares.

  • Se pierde la posibilidad de vivenciar otros roles: abuelo/a, suegro/a.

  • Aumentan las crisis en la pareja por los silencios y al incomunicación.

  • Hay que reubicarse y volver a adaptarse a estar en pareja; hay una gran pérdida de interés en todo.

  • El acostumbrarse a la soledad puede llevar a perder contacto con familiares y amigos.

  • Se rehuye de las actividades sociales.

  • Se puede hacer lo que se quiere: no levantarse, no cocinar; no hay nadie que reclame nada ni nadie que salga perjudicado.

  • Cuando se empieza a estar mejor es costoso hacer algo por uno mismo, en especial porque casi todo se hacía en función del hijo.

  • Hay una gran necesidad de encontrar otros padres en el grupo con el mismo tipo de pérdida.

  • Se tiene la fantasía de que si hubiera otros hijos no sería tanto el dolor.

  • No se escuchará más la palabra Mamá o Papá; hay una pérdida de la identidad.

  • Aumenta el dolor cuando la edad influye en la posibilidad de tener otro hijo. En muchos casos es la pérdida de la continuidad biológica.

  • Fantasía de no tener quien los cuide en la vejez.
 
     
  renacerbsas@gmail.com - Teléfonos: (54-11) 4864-3417 / 4554-0913